Alimentación en el niño preescolar, escolar y adolescente

Conducta y hábitos alimentarios de los preescolares
La edad preescolar comprende desde los dos años hasta los cinco años de edad.

Los modos de alimentarse, preferencias y rechazos hacia determinados alimentos, están fuertemente condicionados por el aprendizaje y las experiencias vividas en los primeros años de vida.

Los hábitos alimentarios saludables que se adquieren en la infancia ayudan a tener buenas condiciones de salud a lo largo de la vida.

El niño centra su interés en socializar más que en alimentarse.
En ocasiones se encuentran tan absorto con el juego que se olvida de comer, lo que, aunando al apetito escaso propio de esta edad, origina problemas. Para evitarlos, es necesario preparar al pequeño para la hora de la comida, permitiendo que se tome un tiempo de transición para sosegarse y descansar, Esto hará que se presente a la mesa con mayor disposición.

A medida que brotan los dientes y el año adquiere mayor habilidad neuromotora se debe aumentar la consistencia de sus alimentos.
A medida que el niño comienza a socializarse y a incorporar los modelos de alimentación de su cultura, deja de comer exclusivamente en respuesta a estímulos de hambre y comienza a intervenir señales ambientales y ociales en el deseo de comer.

Los gestos de aceptación o rechazo de los alimentos por parte
de los padres y otras personas deben ser evitados ya que influyen en la conducta alimentaria del niño que tiende a copiar a
los adultos.

Conducta y hábitos alimentarios en escolares y adolescentes
Al ingresar al sistema escolar formal se produce la ruptura de la
dependencia familiar.

Se trata de un periodo marcado por el aprendizaje de la vida
social: disciplina escolar, horarios estrictos, esfuerzo intelectual,
iniciación al deporte.

A medida que los niños van creciendo se incrementan tanto las
fuentes de alimentos como las influencias sobre la conducta
alimentaria. En la adolescencia temprana la presión del entorno
comienza a imponerse por sobre la autoridad de los padres y
es entonces cuando los chicos pueden iniciar dietas de moda.
Muchas comidas y/ o colaciones son consumidas fuera del
hogar y con frecuencia sin supervisión alguna.

A lo anterior se suma la creciente preocupación por la imagen
corporal que suele comenzar en la adolescencia.

Los factores de riesgo de los trastornos de la conducta alimentaria más determinantes son los socioculturales, que incluyen la sobrevaloración que se hace del aspecto físico, la modificación de los hábitos alimentarios, la pérdida de identidad familiar y la acción nociva de los medios de comunicación.

Consumo e comidas rápidas ( Fast-Food)
Cuando las comidas rápidas se consumen con moderación y como parte de una dieta recomendable, no ponen en riesgo el estado de nutrición de los niños, pero si se convierten en parte principal de la dieta, deben ser motivo de preocupación.

Importancia del desayuno
El desayuno representa tal vez la comida más importante para
el niño, le ofrece las calorías y nutrientes necesarios para comenzar el día, más aún si tenemos en cuenta que no recibe alimentos desde el día anterior.
El desayuno es importante ya que contribuye a conseguir aportes nutricionales mas adecuados, evita o disminuye el consumo
de alimentos menos apropiados (facturas, azucares, etc.)
puede contribuir a la prevención de la obesidad y mejora el
rendimiento físico.

Que debe contener un desayuno
El desayuno debe contener preferentemente hidratos de carbono por su mejor control de la saciedad, con menor proporción de alimentos ricos en lípidos. Se aconseja que, con preferencia, este compuesto por lácteos, cereales, frutas o jugo de
fruta fresca.

Elección inadecuada de colaciones
La colación es aquella pequeña comida que se consume entre comidas principales y desempeñando un papel importante en la alimentación de los preescolares y de los escolares.

La cantidad de alimento en la colación debe ser suficiente para proveer a los niños la energía necesaria, pero no tanta que les impida tener apetito para la siguiente comida. En el niño pequeño la colación suele estar controlado por los adultos. Muy distinto es el caso de los niños mayores y adolescentes que asisten a la escuela. En estos casos la influencia de
la casa disminuye y aumenta la de los compañeros y publicidad.

Los escolares y adolescentes suelen elegir como colación alimentos chatarra, es decir, grasa saturada, colesterol, energía, y deficitarios micronutrientes.

Que colaciones pueden ser apropiados
Puede recomendarse a los escolares y adolescentes la inclusión
de frutas frescas, desecadas, secas, cereales o lácteos en lugar
de golosinas o jugos artificiales.

Que debe incluir el plan de alimentación
El plan debe incluir los grupos de alimentos fuente propuestos
en las guías alimentarías para la población argentina.

Fuente: Nutrición del niño sano, Jessica Lorenzo.